Como
ya os avancé en la última publicación, el fin de semana del 28
sept al 1 oct 2017 realizamos nuestra primera escapada en familia por la
costa este de los Estados Unidos. Nuestro objetivo principal era visitar
las legendarias cataratas del Niágara, pero como el trayecto es
bastante largo (unas 7 horas en coche desde Filadelfia) decidimos
hacerlo en varios tramos y aprovechar las paradas para conocer otros
rincones interesantes que se encontraban en el camino.
En concreto, podríamos dividir el diario de nuestra primera escapada en las siguientes etapas:
- Primera etapa (jueves 28 sept): Ithaca y la universidad de Cornell
- Segunda etapa (viernes 29 sept): Lagos Finger. El lago Cayuga y el parque estatal de Taughannock Falls
- Tercera etapa (sábado 30 sept): Las cataratas del Niágara
- Cuarta etapa (domingo 1 oct): Lagos Finger. El lago Seneca y el parque estatal de Watkins Glen
Comencemos, pues, por el principio...
Primera etapa: Ithaca y la universidad de Cornell
Jueves 28 de septiembre de 2017
El jueves nos levantamos pronto y después de colocar todos los bártulos en el coche partimos rumbo a Ithaca, una ciudad del estado de Nueva York conocida fundamentalmente por ser la sede de la universidad de Cornell, una de las instituciones académicas más prestigiosas del país y el objetivo fundamental de nuestra primera parada.
Jueves 28 de septiembre de 2017
El jueves nos levantamos pronto y después de colocar todos los bártulos en el coche partimos rumbo a Ithaca, una ciudad del estado de Nueva York conocida fundamentalmente por ser la sede de la universidad de Cornell, una de las instituciones académicas más prestigiosas del país y el objetivo fundamental de nuestra primera parada.
Os
parecerá raro pero el "turismo de universidad" se lleva mucho en este
país y de hecho, en el caso de Cornell, se posible apuntarse a una
visita guiada por el campus de alrededor de una hora de duración. En
este LINK tenéis un mapa detallado del campus e información correspondiente a las visitas guiadas que también podéis consultar en la página web de la universidad.
En
esta ocasión y dado que no pretendíamos tampoco realizar una visita
exhaustiva del campus, nosotros preferimos dejarnos llevar y hacer el
recorrido a nuestro aire y sin prisas. La ruta que realizamos se
correspondería con el siguiente mapa:
Y ahora voy a contaros un poco lo que vimos y nuestras impresiones...
Para empezar, dejamos nuestro coche en el aparcamiento del Nevin Welcome Center (1)
junto al jardín botánico de la universidad. El edificio del Nevin
Welcome Center (año 2010) tiene un diseño muy bonito y es considerado
como un edificio ecológico (o "green building") dadas sus
características de ahorro energético, un uso eficiente del agua, el
empleo de materiales naturales y sostenibles en su construcción (que
además son de orígen local) y la creación de espacios interiores
saludables que optimizan el aprovechamiento de la luz solar y buscan una
ventilación natural que aumente la calidad el aire en su interior.
El
ahorro energético se consigue no solo por la orientación y ubicación
del edificio, sino también a través de otras herramientas interesantes
tales como la instalación de paneles solares en su azotea, el uso de
persianas de madera (que permiten controlar la temperatura en cada
estación dejando pasar la luz solar en los meses más fríos y generando
sombra en los más calurosos) o la colocación de plantas en su tejado
(que contribuyen a bajar la temperatura del edificio en verano y, al
mismo tiempo, lo aislan del frío en invierno).
Dentro del
edificio Nevin hay una pequeña tienda de regalos en la que nosotros
conseguimos un mapa del campus. Allí también podéis encontrar
información sobre las visitas guiadas por el jardín botánico de la
universidad (más información: AQUÍ) y sobre los recorridos o senderos que pueden realizarse por la zona del lago Beebe (más información: AQUÍ)
Tras
conseguir nuestro mapa y después de que Abel planificara nuestro
recorrido, comenzamos nuestro paseo familiar a orillas del Beebe Lake (2)
, un bonito lago rodeado de frondosos árboles que ya empezaban a
mostrar los colores típicos del otoño. En nuestro camino nos encontramos
a más de un estudiante concentrado sacando fotografías a la flora y
fauna del lugar. No vimos a nadie haciendo deporte pero esta zona del
campus parece ser muy popular para correr y hacer senderismo. A través
de la aplicación PocketSights Tour Guide descargable en el teléfono
móvil es posible incluso realizar una ruta guiada por los alrededores del lago (más información sobre los tours que ofrece esta app: AQUÍ)
Después de un vistazo rápido al lago nos acercamos a las Triphammer Falls (3)
antes de dirigirnos al centro del campus universitario. La presa que
puede contemplarse desde el puente fue diseñada y construida por el
fundador de la universidad, Ezra Cornell, años antes de que ésta
existiera. Hoy en día todavía se aprovecha para generar el 2% de la
electricidad de la universidad a través de una planta hidroeléctrica
situada a corta distancia.
Triphammer
Falls no son las únicas cascadas que existen en los alrededores de
Cornell, el campus está construido en un entorno natural y
paisajísticamente privilegiado tal y como pudimos comprobar durante
nuestro recorrido. Nunca había estado en una universidad tan bonita y me
preguntaba si los estudiantes que nos cruzábamos en nuestro paseo eran
conscientes de la suerte que tenían y en si aprovecharían
suficientemente su experiencia allí. Imagino que sí teniendo en cuenta
que según los datos oficiales tan solo el 17% de los estudiantes que
solicitan el acceso a esta universidad consiguen finalmente ser
admitidos.
Nuestra siguiente parada era el Museo de arte Herbert F. Johnson (4).
Una de las cosas que me llamo la atención la primera vez que visité una
universidad americana fue el hecho de que tuvieran museos dentro de sus
instalaciones pero la verdad es que me he llevado una sorpresa al
descubrir que en España también existen esta clase de museos aunque no
sean muy conocidos por el público en general.
Sobre
el museo de arte no puedo comentar gran cosa ya que en esta ocasión no
nos dedicamos a visitar sus galerías sino que, siguiendo los consejos
del foro de losviajeros.com , subimos directamente al último piso para
disfrutar de unas preciosas vistas del campus y de la ciudad de Ithaca.
Imperdible!
El
museo Herbert F. Johnson, de estilo moderno, contrasta con el edificio
histórico del Franklin Hall (actualmente Tjaden Hall) donde en su
momento se impartieron las primeras clases de ingeniería eléctrica del
país.
Tras
sacar unas cuantas fotos salimos del museo en dirección a la biblioteca
Uris. Durante el trayecto nos detuvimos junto a unos bancos de piedra
en los que aparecen grabadas diferentes frases relacionadas con la
historia de Cornell. La más famosa es la que resume el espíritu de esta
universidad y lo que sus fundadores pretendieron con su creación: "I
would found an institution where any person can find Instruction in any
study" / "Me gustaría fundar una institución donde cualquier persona
pueda encontrar instrucción en cualquier estudio".
Estos
valores pueden parecernos obvios hoy en día, pero si consideramos que
la universidad se fundó en el año 1865 nos daremos cuenta de lo
revolucionarias y atrevidas que resultaban estas ideas en ese momento.
La guerra de secesión americana acababa de concluir y en la mente de
muchas personas la idea de que un afroamericano pudiera ir a la
universidad sin duda resultaría chocante. Lo mismo ocurría con las
mujeres, quienes por supuesto no tenían reconocido el derecho a voto en
esa época y como es bien sabido tenían también vetados otros muchos
derechos civiles.
En
cuanto a la posibilidad de obtener instrucción en cualquier estudio,
este lema es otra de las características de esta universidad en la que
todos los campos de conocimiento son accesibles a los alumnos que así lo
deseen. Puedes ser un estudiante de ingeniería informática y, al mismo
tiempo, apuntarte a clases de escritura creativa o de literatura
francesa.
En nuestra visita nos quedó claro que en Cornell, al igual que ocurre con el resto de universidades americanas de la Ivy League,
no hay más límite que el dinero (aparte del limitado porcentaje de
admisiones). Según datos oficiales el coste anual por estudiar en esta
universidad ascendería a unos 43.500 dólares, a los que habría que sumar
el precio del alojamiento y de la manutención que se calcula en unos
16.200 dólares anuales. ¡Casi nada!
Antes
de llegar a la biblioteca una constucción con aspecto de catedral
gótica que se divisaba a lo lejos llamó mi atención por su belleza y
singularidad. Se trataba del "Lyon and McFaddin Halls" y en su
interior acoge un memorial a los profesores y estudiantes de Cornell que
fallecieron en la Primera Guerra Mundial. Como dato curioso decir que
detrás de la construcción del memorial se encuentra la sociedad secreta
de estudiantes "Quill and Dagger" (= "Pluma y Daga") quienes gracias a
su contribución tienen el derecho de disponer de la habitación superior
de la torre de Lyon para sus reuniones sin que nadie ajeno a dicha
sociedad pueda tener acceso a esta zona sin su permiso.
Todo
este tema de las sociedades secretas y hermandades universitarias es
algo a lo que no estamos acostumbrados en Europa y que nos llama mucho
la atención pero está totalmente asumido en la cultura norteamericana.
La verdad es que es un tema muy interesante del que espero poder
hablaros en un futuro así que por ahora no cuento más 😛
Retomando nuestra ruta principal, el siguiente punto de interés que habíamos fijado era la Uris Library (5).
En algún sitio habíamos leído que se parecía a la biblioteca de Harry
Potter y la verdad es que me quedé con cara de póker cuando al entrar
nos encontramos con un interior más bien anodino. Por un momento pensé
que nos habíamos equivocado de lugar, sobretodo cuando varios
estudiantes comenzaron a dirigirme miraditas inquisitivas. Supongo que
se preguntaban qué pintaba allí una chica con un bebé o quizás les
inquietaba que pudiéramos perturbar su momento de estudio. Who knows?
El
caso es que estábamos a punto de dar media vuelta cuando vimos un
cartelito con una flecha que parecía indicar la existencia de una sala
"especial" (A.D White Library). Nos animamos a curiosear un poco y ¡eureka! era la
biblioteca de Harry Potter!!!aunque a mi me recordaba más a la de la
Bella y la Bestia😛😛😛
Me
daba un poco de vergüenza quedarme allí plantificada con la niña siendo
el centro de todas las miradas así que Mini Lola y yo decidimos salir
de la biblioteca y dejar a Abel sacando fotografías "ilegales" (en la
entrada ponía algo así como que había que pedir un permiso especial para
ello pero se impuso nuestro espíritu aventurero😄)
Junto a la biblioteca se encuentra la McGraw Tower (6),
considerada el emblema por excelencia de la universidad de Cornell.
Desde 1868 las campanas de la torre suenan no solo para marcar las horas
del día sino también para deleitar con su música (que por cierto puede
ser de cualquier estilo). Para poder subir los 161 escalones que llevan a
su cima tan solo hay que presentarse 10 minutos antes de uno de los
tres conciertos que diariamente se celebran en su interior.
Aunque
llegamos a tiempo para presenciar el último concierto de las 18 horas
decidimos prescindir de la experiencia por temor a que fuera Mini Lola
la que diera el concierto de campanas ese día (jaja) pero curioseando en
youtube hemos encontrado videos la mar de curiosos. Para muestra un
botón...
Tampoco parece que nos perdiéramos gran cosa 🙈
Una
anecdota curiosa relacionada también con la torre es que por lo visto
una mañana de octubre del año 1997 apareció una calabaza clavada en su
cúspide sin que todavía hoy en día se sepa muy bien como llegó hasta
allí. Los responsables del campus decidieron dejar la calabaza allí con
la esperanza de que las inclemencias climatológicas y el transcurso del
tiempo la estropearan y sus trozos podridos cayeran al suelo dejando
incólume la torre, pero tras varios meses de espera se vieron obligados
a llamar a una grúa para sacarla de allí. Dada su resistencia y cómo no
estaban seguros de que realmente fuera una calabaza llegaron a
practicarle análisis de ADN y todo para confirmarlo. ¡Surrealista! 😮
A tan solo unos pasos de la torre McGraw se encuentra la Sage Chapel (7),
un templo que por fuera no dice mucho pero que por dentro es una
auténtica preciosidad. La capilla fue construida en el año 1873 y debe
su nombre a Henry W. Sage, benefactor y administrador de Cornell.
En
su interior aparecen representadas en diversos mosaicos figuras
relacionadas con el mundo académico y con el cristianismo que vienen a
simbolizar como la educación conduce a Dios. Detrás del altar llama la
atención la figura de un hombre en actitud reflexiva que simboliza la
filosofía y que aparece rodeado de otras figuras femeninas que encarnan
otras disciplinas académicas tales como las matemáticas, la química, el
teatro, la literatura y la música.
En la cripta de la
capilla se encuentran enterrados los fundadores de la universidad (Ezra
Cornell, Andrew Dickson White) y sus familias así como alguno de los
benefactores de la universidad entre los que se encuentra Jennie McGraw,
cuyo apellido da nombre a la famosa torre de la universidad por haber
sido la persona que, en 1868, donó por primera vez un grupo de 9
campanas a la universidad comenzando así con la tradición musical de
Cornell (por supuesto hizo muchos otros regalos ya que está claro que si
no no le habrían dedicado una torre entera😛)
Continuando con el recorrido nuestra siguiente parada fue el Bill and Melinda Gates Hall (8),
donde se encuentra la facultad de informática y para cuya construcción
la fundación del magnate de Microsoft aportó la nada desdeñable cantidad
de 25 millones de dólares.Al entrar en su interior nos llamó la
atención la luminosidad del edificio y las vistas que tiene al campo de
béisbol de la universidad. Por el contrario la cafetería no nos dió muy
buena impresión ya que daba la sensación de ser un poco cutre.
Por
otro lado, el ambiente me pareció un poco frío en comparación con el de
las universidades españolas ya que era raro ver "grupos" de gente en
las mesas. Casí todos los estudiantes se encontraban en soledad con su
ordenador y su mundo virtual completamente absortos con sus pantallas
aunque, para ser sincera, no se si esta situación me resultó chocante
por una simple diferencia cultural o si se trata más bien de una
cuestión generacional 👵
Al salir del Bill and Melinda Gates Hall y tras caminar unos metros nos tropezamos con la estatua de un oso que no sabíamos muy bien que pintaba allí. Se trata de "Touchdown", la querida mascota de la universidad. A principios del siglo XX se llegaron a utilizar cachorros de oso vivos para los encuentros deportivos pero afortunadamente dicha costumbre cayó en desuso y ahora son estudiantes los que se disfrazan de oso para animar al equipo. Aunque la estatua es reciente (2015) hay quien ya dice que frotar la nariz del oso al pasar por delante trae buena suerte a Cornell en las competiciones deportivas.
Como recompensa después del "pateo" y antes de marcharnos a descansar al hotel hicimos una última parada en el Cornell Dairy Bar (9), muy popular entre los estudiantes por sus helados artesanales que la verdad es que no nos defraudaron. Nos decantamos por el "Chocolate Gorges" (chocolate con galletas oreo) y por el "Big Red Bear Tracks" (vainilla con brownie y caramelo) ñam ñam 😋 ¡ambos deliciosos!
Y aquí terminó nuestra primera etapa del viaje. Espero que os haya resultado entretenida 😉 Me despido con otra de mis capturas dedicadas a "anécdotas de la cultura norteamericana". De todos es sabido que a los americanos les encanta su bandera, la exhiben en sus casas, en sus prendas de vestir, en sus objetos de uso cotidiano... pero lo que nunca había visto era un contenedor de reciclaje de banderas estadounidensesy el otro día nos tropezamos con uno al salir de la biblioteca. No quedaba otra que inmortalizarlo y preguntarse si pronto pondrán uno igual para esteladas en Cataluña. Ahí lo dejo 😝
Próxima publicación...
¡El lago Cayuga y el parque estatal de Taughannock Falls!



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