Tercera etapa: las cataratas del Niágara
Sábado 30 de septiembre de 2017
El sábado por la mañana nos despertamos emocionados. Por fin llegó el momento con el que tanto habíamos soñado durante nuestro viaje. Las legendarias cataratas del Niágara nos aguardaban y disponíamos de un día entero para descubrirlas 🙆
Además, parecía que la suerte nos sonreía ya que, aunque se supone que el desayuno no estaba incluido en el precio de la habitación, en la recepción del Motel Cadillac nos aguardaba una mesa con bollería, café y otras bebidas calientes. Con un "muffin" y un café nosotros nos damos por "desayunados", así que, tras realizar el check out, no perdimos más tiempo y nos encaminamos al parque de la Reina Victoria, donde comienza la avenida panorámica conocida como "Niagara Parkway".
Mientras nos dirigíamos hacia nuestro objetivo no dejamos de sorprendernos con lo rara que resulta esta ciudad. La mayor parte de la gente lo considera un sitio hortera y es muy crítica con el hecho de que un entorno natural tan precioso como es el de las cataratas se vea enturbiado por la presencia de edificaciones grotescas entre las que se encuentran hoteles gigantescos, vulgares atracciones de feria, decadentes casinos y los típicos restaurantes de comida rápida que todos conocemos. Todo ello le ha valido a Niagara Falls el despectivo apodo de "Mini Las Vegas" por parte de sus detractores, quienes recomiendan que, una vez hayas visto las cataratas, huyas apresuradamente del lugar sin volver la vista atrás 😷 😷 😷
No voy a negar lo evidente. Niagara Falls es una ciudad hortera (MUY hortera) pero tanto Abel como yo coincidimos en que ello la dota de cierto encanto y la convierte, al fin y al cabo, en un lugar único en el mundo. Ciertamente queda el trasfondo ético relativo a la sobreexplotación de la naturaleza por parte del ser humano para sus fines puramente económicos, lo cual resulta indiscutiblemente triste y censurable, pero mentiría si no reconociera que lo pasamos bien durante nuestro breve paseo por "Mini Las Vegas".
¿En qué otro lugar del mundo podrías encontrarte
una cabeza de Frankenstein gigante
comiéndose una whopper?
comiéndose una whopper?
Parece mentira que a solo unos pasos de este
batiburrillo tan chabacano se encuentre una
de las grandes maravillas de la naturaleza
de las grandes maravillas de la naturaleza
Desde Victoria Ave bajamos por Clifton Hill (epicentro del horterismo absoluto del lugar) hacia el parque de la Reina Victoria donde, como os decía, comenzamos nuestro paseo panorámico por Niagara Parkway, quedándonos más y más impresionados a medida que avanzábamos en nuestro recorrido.
Aunque cuando hablamos de las cataratas del Niágara parece que nos referimos a una solamente, en realidad son tres las cascadas que reciben esta denominación y el lado canadiense es el único desde el que se pueden contemplar todas ellas en su plenitud. Por un lado, tendríamos las conocidas como cataratas "americanas" (American Falls) y la cascada del "velo de novia" (Bridal Veil Falls); y por otro, las imponentes y sensacionales cataratas "herradura de caballo" (Horseshoe Falls); éstas últimas también conocidas como las "cataratas canadienses".
Resultaba imposible despegar los ojos (y nuestras cámaras) de estas tres joyas...
American Falls y Bridal Veil Falls
Horseshoe Falls
Las espectaculares cataratas del Niágara
(3 por el precio de 1)
Después de sacar un millón de fotografías finalizamos nuestro paseo justo al lado de las cataratas "herradura de caballo" en el centro de visitantes de Table Rock. Se nos había hecho algo tarde y teníamos bastante hambre, así que nos decidimos a comer en el restaurante Elements que se encuentra en su interior y desde el que pudimos disfrutar de unas privilegiadas vistas sobre las Horseshoe Falls. La comida estaba bastante buena aunque el precio era bastante caro (¡20 dólares por una hamburguesa vegana!😱). Es evidente que pagas el sitio, pero creo que merece la pena darse este pequeño lujo y vivir esta experiencia única.
¡Como reyes!
Después de comer y de hacer una pequeña incursión en la tienda de regalos (donde compramos unos calcetines la mar de monos para la peque😍), comenzamos nuestro camino a la inversa desde Table Rock hasta el embarcadero del Hornblower Niagara Cruises. Nuestra idea era coger uno de sus barcos para acercarnos a las cataratas y contemplarlas desde otra perspectiva. Estos cruceros también salen desde la zona americana (con otra marca: www.maidofthemist.com) y son una de las principales atracciones del lugar.
Además de los cruceros existen otras atracciones en torno a las cataratas tales como la Skylon Tower (Canadá), Cave of the winds (EEUU), Journey behind the falls (Canadá) o la tirolina de Mistrider Zipline (Canadá) por mencionar algunas de las más populares. Hay pases especiales si se tiene interés en realizar varias atracciones (ojo!muchas de las más "guays" no están incluidas en los pases). Para más información podéis pinchar el link sobre el Discovery Pass (EEUU) o sobre las distintas modalidades del Niagara Falls Adventure Pass (Canadá). Que yo sepa, por el momento no se les ha ocurrido (o no han podido) sacar un pase que incluya atracciones de ambos lados de la frontera, lo cual es una pena porque seguro que serían muy solicitados.
Como os comentaba, por razones obvias (= viajar con un bebé y evitar en la medida de lo posible la intervención de los servicios sociales) nosotros nos limitamos a tomar el barquito asegurándonos de que contaba con una zona cubierta en la que refugiarnos con Mini Lola si fuera preciso. Hice jurar y perjurar a la señora de la taquilla que era posible salir indemne de esta aventura y sin una sola gota de agua sobre nuestro poncho de plástico (lo "regalan" con la entrada) y la señora no nos falló. ¡Si se puede!¡Si se puede!🙌 🙌 🙌
Después de nuestra pequeña aventura nos tocaba regresar al aparcamiento donde habíamos dejado el coche para iniciar el viaje de vuelta a casa. Hicimos una pequeña parada en el Starbucks (¡un clásico en nuestros viajes!) y atravesamos por segunda vez la inconfundible Clifton Hill con la certeza de que habíamos compartido un día lleno de momentos y emociones inolvidables que nos acompañarían por siempre en nuestra memoria.
Lo habíamos pasado tan bien que incluso la "calle hortera" nos parecía lo suficientemente digna como para formar parte de nuestra colección de fotos.
Lo habíamos pasado tan bien que incluso la "calle hortera" nos parecía lo suficientemente digna como para formar parte de nuestra colección de fotos.
Por último y antes de despedirme de vosotros me gustaría finalizar con algunas curiosidades relativas a las cataratas del Niágara que pueden resultaros sorprendentes.
🔼 Niágara es conocida como "the honeymoon capital of the world" (= la capital mundial de la luna de miel) y es un destino típico para que los recién casados den rienda suelta a su amor apasionado.
En nuestra guía se hablaba de numerosos hoteles que contaban con suites especiales con jacuzzis en forma de corazón cuyo estilo y diseño (por lo que he podido cotillear en internet) no desentonan en absoluto con el espíritu hortera de la ciudad 🙊
Por lo visto, esta tradición de peregrinar en masa hacia Niágara nada más pasar por la vicaría se la deben a una aristócrata llamada Theodosia Burr (bonito nombre) quien viajó allí con su recién estrenado marido en el año 1801. A esta pareja le siguieron en 1804 otros influencers de renombre tales como el hermano menor de Napoleón, Jérome Bonaparte, y su novia Elizabeth Patterson. A partir de ese momento, a alguien se le iluminó la bombilla y surgió el gran negocio (máxime después del estreno en 1953 de la película Niágara protagonizada por Marilyn Monroe que multiplicó la afluencia de turistas) convirtiendo Niágara en la capital de los enamorados; faceta que por cierto también buscan explotar publicitando numerosos "paquetes especiales" para el día de San Valentín. Yo solo de pensarlo ya me entra más frío que a un oso depilado 😱
🔼 No sé por qué extraño motivo las cataratas resultan especialmente atrayentes no solo para los recién casados con poca imaginación sino también para la gente chalada. Por poner un ejemplo, el 24 de octubre de 1901 una señora de 63 años de edad llamada Annie Taylor tuvo la gran idea de meterse en un barril y lanzarse sobre las cataratas. Afortunadamente salió ilesa de su aventura; pero tiempo después, muchos otros intentaron copiar su hazaña muriendo en el intento o resultando heridos de gravedad 😕 Para muestra un botón: los locos del Niágara.
La buena de Annie posando
con su barril al más puro estilo
"Los otros"
🔼 Hablemos de números. Se calcula que cada segundo caen unos 2.271.247 litros de agua a través de las cataratas, lo que aproximadamente equivaldría a un millón de bañeras repletas de agua por minuto.
El 20% de todo el agua dulce del planeta se encuentra en cuatro de los llamados Grandes Lagos de América del Norte (Superior, Míchigan, Hurón y Erie) y todo este agua pasa en algún momento por las cataratas. Que se tenga constancia, todo este flujo de agua únicamente se ha visto detenido una única vez, el día 29 de marzo de 1848, fecha en la que las cataratas se congelaron por completo y la corriente de agua se detuvo por 30 horas.
No obstante y dadas las bajas temperaturas que se alcanzan en invierno en dicha zona (recordemos que estamos hablando del sur de Canadá) no es raro que en los meses más fríos se produzcan congelaciones parciales de las cataratas que, si bien no detienen totalmente el curso del agua, resultan igualmente impresionantes. La última de ellas sucedió en el año 2014 como consecuencia de la ola de frío polar que azotó a Estados Unidos y Canadá dicho año.
Las cataratas congeladas en 1911
Como veis, son muchas las curiosidades y anécdotas en torno a estas famosas cataratas. Tantas que como siga escribiendo sobre ellas, no acabo nunca en la vida 😛 He intentado reflejar en esta publicación las que me parecen más interesantes y espero que con ellas os haya animado a conocer un poco más sobre este lugar y a preparar rápidamente vuestras maletas. Eso sí, os pido por favor que no reservéis una habitación con jacuzzi en forma de corazón! 😛😛😛
Hasta pronto!!!
Próxima publicación...
¡ El lago Séneca y el parque estatal de Watkins Glen!















